SenderSec nació de diecinueve años trabajando en ciberseguridad e infraestructura, casi siempre dentro de entornos de producción ajenos y casi siempre en mal momento.
Ese trabajo enseña una cosa antes que ninguna otra: los problemas graves rara vez avisan. Una fuente de registros que dejó de reportar hace tres semanas y nadie lo notó. Un procesador que descartaba la mitad de los eventos sin decir nada. Un canal de alertas tan ruidoso que el equipo lo silenció, y con él se fue la única alerta que importaba.
DMARC es de esa familia. Un dominio puede llevar años con un registro publicado que no bloquea nada, recibiendo informes diarios que nadie abre, con un SPF que superó el límite de consultas del protocolo y por tanto no está protegiendo absolutamente nada. Todo se ve bien desde fuera. La casilla del cuestionario de cumplimiento está marcada. Y sin embargo cualquiera puede seguir enviando correo en nombre de esa empresa.
Por qué correo, y por qué ahora
El fraude que vemos con más frecuencia no entra por una vulnerabilidad compleja. Entra por un correo que parece legítimo, y en la mayoría de los casos lo parece porque técnicamente es legítimo: nada en la configuración del dominio suplantado le dice al receptor que lo rechace.
Arreglar eso no es difícil. Es laborioso, tiene un orden y hay que hacerlo entero. Ese es el hueco: hay herramientas de sobra que te dicen qué está mal, y muy pocas personas dispuestas a acompañarte hasta que deje de estarlo.
Cómo trabajamos
Tu proyecto lo gestiona directamente quien lo ejecuta. Sin intermediarios: tienes acceso directo a quien toma las decisiones técnicas y construye la solución.
Trabajamos en español y en inglés.
Comprueba como funciona
Puedes verificar hoy mismo: escanea sendersec.comcon nuestra propia herramienta. Un proveedor de autenticación de correo que no autentica el suyo es la primera cosa que un comprador técnico comprueba, y con razón.